Centrosoma ,el cerebro de la celula
Todo el funcionamiento del organismo vivo depende de una constante acción recíproca entre los diferentes constituyentes del cuerpo, dentro de el mismo y del organismo como un todo con su entorno , el mundo externo y sus componentes. La enfermedad estrictamente hablando, no es ni una acción, ni una reacción, sino solo un estado nuevo o modificado del organismo, causado por la interacción de una causa externa con los constituyentes internos del organismo, resultando una nueva forma del todo de una acción recíproca en la que causa y efecto están siempre asociados.
La homeopatía, es la terapia que tiene como principales objetivos, la observación y estudio de la acción de los agentes reparadores en la salud y la enfermedad.
Al definir el alcance de la homeopatía es necesario, primero discriminar entre enfermedad per se, como un proceso vital mórbido y los resultados o productos materiales en que termina el proceso mórbido; la enfermedad per se, es nada mas que una alteración del estado de salud de un individuo sano, causada por la acción dinámica de fuerzas enemigas externas sobre el principio vital del organismo vivo, dándose a conocer solo por signos y síntomas perceptibles, cuya totalidad representa a todos los efectos prácticos, la enfermedad.
La energía reside en el centro, y desde el centro de energía fluye la fuerza, los fenómenos de la vida, manifestados por el crecimiento, nutrición, reparación, secreción, excreción, autoreconicimiento, autoconservacion y reproducción. Todo toma su dirección, desde el centro de origen; la pared celular, y el contenido protoplasmatico se desarrollan desde el núcleo central y este desde el centrosoma, que es considerado como " centro de energía ", en la célula. Todos los fluidos, tejidos y órganos se desarrollan a partir de la célula de dentro a fuera, desde el centro a la periferia.
El control del organismo es desde el centro. En el organismo humano completamente desarrollado, la acción vital es controlada desde el Sistema Nervioso Central; las actividades de la célula son controladas desde el centrosoma, que puede llamarse el cerebro de la célula, que gobierna la cariocinesis y la división celular.
La idea que en estos momentos se tiene de la célula es muy distinta de la que se concebía , algún tiempo atrás, hoy la unidad morfológica y fisiológica de organización de los seres vivos, se nos muestra como una estructura dinámica, en la que simultáneamente se llevan a cabo decenas de procesos en distintos lugares dentro de ella, los que regulados por complejos mecanismos de control, permiten el funcionamiento equilibrado de la misma. Cuando se observa una célula bajo el microscopio, parece sosegada, pero debajo de esa quietud externa se esconde una frenética actividad bioquímica.
Mientras, en el citoplasma una compleja maquinaria molecular puede estar traduciendo los mensajes para la síntesis de proteínas, por ejemplo involucradas en fenómenos de reparación de fracturas de ADN de hebra doble, como en la protección de telomeros; en el interior del núcleo estarán ocurriendo- en simultaneo- otros procesos complejisimos, como la interacción de condesina II, con el ADN, para contribuir con las primeras pasos en el ensamblaje cromosomatico; o el secuestro de ARNm por ADN no codificador para promover una regulación epigenetica de la expresión de la información genética. Es decir, la célula es un todo coordinada y evoca en su diseño estructural y funcional los conceptos de unidad, ya que es un todo.
No es mi objetivo repasar todos y cada uno de los procesos; quiero detenerme en el centrosoma. Es el principal centro organizador en las células animales, su función consiste en organizar el reparto de cromosomas durante la reproducción celular, asegurando que a cada célula hija, vaya la información genética necesaria; esta formado por una pareja de centriolos y se sitúa junto al núcleo durante la interfase celular.
En realidad tiene varias funciones, la central es como el centro de organización en la proliferación celular y controla una amplia variedad de procesos celulares, incluyendo la motilidad celular, señalizacion , adhesión, la coordinación de trafico de proteínas por los microtubulos del citoesqueleto y la adquisición de polaridad.
El centrosoma tiene enlaces cruciales para el núcleo, el aparato de Golgui, para uniones célula a célula y el citoesqueleto. La función del centrosoma en la organización celular puede diferir de una célula a otra, y regular de manera diferente las fases de vida celular. Estas serian las explicaciones que un biólogo nos daría sobre el centrosoma. Pero el ser humano es algo mas, somos vida y esta es energia, y la causa invisible, sustancial, inteligente, individual y coordinada que dirige y controla las fuerzas implicadas en la producción y actividad de cualquier organismo.
¿ Como o por que otra cosa podría ser generada la fuerza vital necesaria para llevar a cabo los procesos vitales ?
Debe haber una fuente de la que se produce o sale energía y esa fuente debe ser sustancial, es decir, la energía es la causa, la fuerza es el medio y el trabajo el efecto.
Puesto que la vida solo puede venir de la vida, la biología, al colocar al centrosoma en el centro de una esfera de atracción, lo coloca en el campo circundante de lo que solo puede ser sustancia viva incorpórea, solo desde el cual podría atraerse lo necesario para constituir la célula y dotarla de las funciones de organización, crecimiento y reproducción.
Llegados a este punto, captamos la magnitud de consecuencias que agentes tóxicos, químicos o patógenos, que alteren tal funcionamiento, hay tenemos el origen de múltiples patologías y solo una terapia que ayude a la eliminación de dichos agentes, podrá enfrentarse a la curación.
No quiero expresar que la homeopatía , sea la alternativa que va a resolver todos los problemas, nada mas lejos de la realidad, sobre todo por lo limitado del conocimiento del que actualmente disponemos; pero es un principio, es reconocer el poder de la naturaleza, y que dentro de ella hay medios que curar o palian. Es realista el pensar que vivimos en un mundo que nos bombardea con tóxicos ( ambiente, alimentos, estrés, etc.), y que no podemos librarnos de ellos, estamos limitados a realizar actuaciones que por lo menos limiten el efecto de tales bombardeos, y ahí es donde la homeopatía puede ayudarnos, es conveniente el analizar brevemente su forma de acción para poder comprender este punto.
La acción del medicamento homeopatico consiste en estimular un re ordenamiento funcional, que se desarrolla como un proceso. Si pensamos en la increíble complejidad de las alteraciones funcionales enzimáticas implicadas en cualquier desequilibrio orgánico, entonces nos resultara fácil entender la extraordinaria dificultad o complejidad del tema.
Hasta hace poco tiempo, incluso actualmente , el hablar de la reparación del ADN, sonaba a argumento en novelas de ciencia ficción, pero es una realidad, que pese a los detractores, se va imponiendo, gracias a los descubrimientos que en investigación se han realizado sobre las células y sus componentes, queda mucho para comprender realmente, como funcionan, todos los mecanismos que permiten la vida y su regulación, pero se nos habren pequeñas puertas al conocimiento y es nuestro deber el aplicarlo.
Es de suma importancia el saber el origen de la enfermedad, los procesos alterados y mientras no se consiga una vuelta al equilibrio, estaremos abocados al fracaso, podemos enfrentarnos a patologías orgánicas, tumores, cánceres, etc. Pero necesitamos profundizar en tratamientos que vallan directamente al núcleo, al centro de gobierno, que en su alteración, produce un desequilibrio cada vez mas generalizado.
Lo que necesitamos es un trabajo científico, claro, capaz de ser explicado y verificado racionalmente; resultados alcanzados por la inteligente aplicación de un principio definido y una perfecta técnica en un campo de acción claramente delimitado.
Por razones obvias los trabajos dentro de este campo se llevan a cabo en bacterias y animales, pero las conclusiones, son reveladoras. bajo el titulo " ADN, la homeopatía estimula su reparación. ", analizare un estudio de investigación que profundiza en el tema; a modo de resumen: nuestro genoma esta sufriendo daños de manera constante y las rupturas en las hebras del ADN son cotidianas. Afortunadamente, esto no es un problema serio, porque tenemos en nuestro interior la maquinaria necesaria para repararlas. Pero si esta no funciona del todo bien, las neuronas acaban siendo las células mas perjudicadas.
Juan Carlos Merino Homeopata
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